Mirando un arco japonés o yumi, uno puede preguntarse como ha mantenido su singularidad y características particulares sin cambios a lo largo del tiempo. La actual forma del arco y la flecha ha cambiado muy poco desde su aparición en el Japón antiguo. Mantener la forma esencial y tradicional de los equipos acentúa el propósito de kyudo, que es darse cuenta de equilibrio dentro de las limitaciones de los equipos y el tiro. El arquero debe desafiar y cambiar a sí mismo en lugar de modificar el equipo.

Los arcos de otros países comparados con el arco Japonés son en general más cortos, debido a su longitud, el arco japonés requiere una apertura más profunda, con esta apertura tan amplia produce un efecto estético de mayor atractivo, donde el arquero esta centrado respecto a la apertura del arco. Esta sensibilidad a la forma y elegancia se halla en el desarrollo de una relación ritual con el arco.

El aspecto espiritual es innegable en el kyudo aunque algunos tienen reservas sobre su aplicación. Sin embargo lo espiritual forma parte de la condición humana y negar esto en nuestra práctica es entender equivocadamente la realidad del kyudo. Por lo tanto, debe haber cautela en el desarrollo de kyudo como un pasatiempo popular para que sus aspectos más profundos no se desatiendan. Si esto se mantiene, difícilmente se justifique una crítica al kyudo moderno.

En el pasado hubo quienes, con un estrecho punto de vista, consideraron que la singularidad cultural de kyudo era una prerrogativa exclusiva de los japoneses.

Sin embargo, muchos aspectos de la cultura japonesa han sido bien comprendidos en Occidente, y la práctica de kyudo también tiene esa posibilidad.

Originalmente el arco japonés fue utilizado exclusivamente como un arma de guerra, pero bajo la influencia del Confucianismo, gradualmente un sistema de valores morales DO tomó predominio sobre la técnica. El tiro al blanco basado sólo en la técnica no tiene valores éticos. Sin embargo, cuando estos tiros se realizan en el contexto del DO, todos los movimientos y las acciones deberán llevarse a cabo con principios morales y éticos. La importancia de esto está expresado en el RAIKI-SHAGI (礼記射義), que establece que “El tiro al blanco, con sus movimiento hacia adelante o hacia atrás no puede hacerse sin cortesía y decoro – REI (礼)”.